Cuba afirma que no hay conversaciones con Estados Unidos

Durante meses, informes de medios estadounidenses que citan a funcionarios anónimos han alimentado la especulación de que Washington y La Habana están negociando en secreto. Sin embargo, no ha surgido ninguna prueba de que la administración Trump haya hecho un esfuerzo de buena fe para llegar a un acuerdo.

Mientras tanto, los funcionarios cubanos han expresado constantemente su voluntad de entablar un diálogo, así como su frustración por la falta de reciprocidad por parte de Estados Unidos.

Lianys Torres Rivera, la principal diplomática cubana en Washington, confirmó recientemente que actualmente no hay conversaciones en curso.

"El canal de diálogo está completamente paralizado", declaró a Bloomberg el martes. "No hay negociaciones".

Mientras la administración Trump rechaza las conversaciones con Cuba, ha intensificado su guerra económica contra la isla.

Torres declaró al medio que las sanciones estadounidenses y el bloqueo petrolero han dejado a más de 100.000 personas en lista de espera para cirugías, a 34.000 mujeres embarazadas esperando ecografías y a más de 3.000 pacientes de diálisis sin tratamiento, debido a que los apagones duran más de 20 horas al día.

"Esto es un castigo colectivo", dijo. "Esto es una guerra sin bombas".

Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió el lunes con Mike Hammer, el principal diplomático estadounidense en La Habana, para hablar sobre el compromiso del gobierno de Trump con las "aspiraciones de los cubanos de vivir en libertad y con dignidad".

Rubio y Hammer también hablaron sobre los 100 millones de dólares en ayuda humanitaria que el gobierno ha canalizado a través de organizaciones benéficas privadas como Cáritas Cuba. La entrega de la ayuda está diseñada para eludir al Estado cubano, a pesar de que trabajar con el gobierno es "esencial para identificar a las personas más vulnerables", según el coordinador residente de la ONU en Cuba.

Como es lógico, la ayuda estadounidense ha tardado en llegar a sus beneficiarios. Incluso cuando llega, las cantidades son "una broma" en comparación con el impacto devastador del bloqueo petrolero estadounidense, según un economista.

En julio, Belly of the Beast cubrió los primeros envíos del paquete de ayuda de 100 millones de dólares de la administración Trump.

En ese momento, solo se habían entregado 700 kits de ayuda, incluyendo 380 en Bejucal, un pueblo de aproximadamente 22.000 habitantes. Cada caja contenía suficientes provisiones para mantener a una familia de cuatro personas durante unos 10 días: un alivio temporal ante una crisis que Washington contribuyó a crear.

Lee sobre las limitaciones y la hipocresía de la ayuda estadounidense a Cuba AQUÍ

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