Atentado contra el vuelo 455 de Cubana: 50 años después, un doble rasero frente al terrorismo

Hace cincuenta años, dos bombas explotaron a bordo del vuelo 455 de Cubana de Aviación poco después de que el avión despegara de Barbados.

Murieron las 73 personas que viajaban a bordo, incluidos integrantes del equipo nacional cubano de esgrima y varios niños.

En Miami, el atentado terrorista prácticamente ha desaparecido de la memoria pública y rara vez es mencionado por políticos o medios de comunicación.

En cambio, el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 sigue siendo un tema recurrente, utilizado por políticos, fiscales y periodistas para condenar a Cuba, mientras se ignora la historia de violencia y terrorismo vinculada al sur de Florida.

Este año, congresistas republicanos de Miami exigieron que Raúl Castro fuera procesado por el derribo de las aeronaves de Hermanos al Rescate. En mayo, la administración Trump anunció su imputación en la Freedom Tower de Miami. La congresista María Elvira Salazar celebró los cargos, mientras que la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, declaró que “las ruedas de la justicia” habían comenzado a girar.

Esa exigencia de rendición de cuentas contrasta marcadamente con el trato recibido por Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, señalados en documentos desclasificados de la CIA y el FBI por su presunta implicación en el atentado contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación. Ambos vivieron libremente en Miami hasta su muerte y nunca fueron procesados por su presunta participación en el ataque contra el avión.

Lea nuestro artículo sobre el doble rasero frente al terrorismo en Miami y Washington AQUÍ.

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