La cínica farsa de ayuda de Rubio

El secretario de Estado Marco Rubio, autoproclamado arquitecto de la campaña de “máxima presión” de Washington contra la isla, afirmó en el Vaticano recientemente que Estados Unidos había ofrecido a Cuba 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, pero que el gobierno cubano supuestamente se negó a “distribuirla al pueblo”.

La semana pasada, el Departamento de Estado reiteró la oferta de Rubio, la cual sería distribuida a través de la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias.

La oferta de 100 millones de dólares de Rubio suena vacía. Estados Unidos aún no ha entregado gran parte de un paquete de ayuda mucho menor prometido hace meses. Mientras tanto, la administración Trump continúa imponiendo un bloqueo petrolero que ha ralentizado las entregas de ayuda y profundizado las dificultades sufridas por el pueblo cubano.

La administración Trump tardó tres meses en comenzar a entregar 3 millones de dólares en ayuda prometida (alrededor del 4 % de lo que la ONU estimó que Cuba necesitaba) después de que el huracán Melissa devastara el oriente de Cuba el pasado octubre. Estados Unidos anunció 6 millones de dólares adicionales en ayuda en febrero, cuatro meses después de la tormenta. Recientemente, el viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío declaró que solo habían llegado 2.5 millones de dólares en “bolsas de alimentos y artículos de aseo” del paquete inicial, mientras que los 6 millones adicionales seguían pendientes.

Una posible razón del retraso es la insistencia de la administración Trump en evitar a la única entidad en Cuba capaz de distribuir grandes cantidades de ayuda humanitaria: el gobierno cubano.

Mientras tanto, el bloqueo petrolero de Estados Unidos está desempeñando un papel en impedir que la ayuda sea entregada, según Francisco Pichón, funcionario de la ONU en Cuba.

Incluso si se implementara por completo, la oferta de ayuda de 100 millones de dólares de Rubio sería insignificante en comparación con las pérdidas anuales de miles de millones de dólares que Cuba afirma sufrir debido a las sanciones estadounidenses. Tampoco está claro si la ayuda podría realmente distribuirse a gran escala únicamente a través de la Iglesia y ONG privadas.

“La mejor ayuda que en este y en cualquier momento podría dar el gobierno de Estados Unidos al noble pueblo cubano es desescalar las medidas del bloqueo energético, económico, comercial y financiero, recrudecido como nunca antes en los últimos meses, lo cual afecta severamente a todos los sectores de la economía y sociedad cubana”, publicó el jueves el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez.

Mientras Estados Unidos politiza la ayuda, otros países han incrementado su apoyo. El pasado octubre, una campaña de la Cruz Roja vietnamita recaudó más de 20 millones de dólares mediante más de 2 millones de donaciones individuales. La semana pasada, Japón donó 6.5 millones de dólares para instalar paneles solares en diez hospitales de la isla. El mes pasado, México donó 34 millones de dólares para apoyar a los agricultores cubanos, mientras China contribuyó con 80 millones de dólares en equipos eléctricos y arroz. A inicios de este año, Canadá y España prometieron respectivamente 6.7 y 1.1 millones de dólares.

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