La Comisión de Derechos de la OEA ignora el problema principal
Abril 7, 2026
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó una declaración la semana pasada expresando “preocupación por el empeoramiento de la crisis humanitaria en Cuba”.
Aunque reconoce que el deterioro de las condiciones está “vinculado a una fuerte reducción en el suministro de combustible a la isla”, atribuye la responsabilidad directamente al gobierno cubano.
“La responsabilidad principal por el bienestar de la población cubana recae en el propio Estado cubano, cuyas políticas económicas restrictivas y sistema de partido único son las causas estructurales de la crisis”, según la CIDH.
La declaración no menciona en ningún momento el bloqueo petrolero ni las sanciones de EE. UU.
Esta omisión podría estar relacionada con Rosa María Payá, una cubanoamericana recientemente elegida a la comisión y partidaria de Trump, quien ha respaldado las políticas estadounidenses que están en la raíz de la crisis económica de Cuba.
El año pasado, Payá se convirtió en representante de EE. UU. ante la CIDH a pesar de las preocupaciones de un panel independiente sobre sus “conflictos de interés” y su falta de conocimiento sobre legislación de derechos humanos.
El Departamento de Estado, liderado por Rubio, hizo un fuerte lobby para su elección en la organización.
Payá dirige Cuba Decide, respaldada por grupos financiados por el gobierno de EE. UU. También ha sido una firme defensora de las sanciones de Washington contra Cuba, las cuales han contribuido a la escasez de alimentos, medicamentos y electricidad en la isla.
Payá ha mantenido relaciones cercanas con líderes de derecha como Jair Bolsonaro, de Brasil, y Donald Trump. En 2020, Payá elogió a la entonces presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez (actualmente en prisión por liderar un golpe de Estado), semanas después de que su gobierno cometiera masacres que fueron condenadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.