La solidaridad no puede ser bloqueada
La mayoría de las actividades del convoy concluyeron el domingo, pero activistas solidarios continuaron llegando en los días siguientes. El martes, después de cinco días en el mar, la flotilla Nuestra América arribó al puerto de La Habana transportando 14 toneladas de ayuda humanitaria, incluidos 73 paneles solares, medicamentos, alimentos y suministros de higiene.
La ayuda fue entregada por 32 personas provenientes de alrededor de una docena de países.
“El mundo le debe a Cuba”, afirmó Thiago Ávila, un activista brasileño. “Los médicos cubanos estuvieron entre los primeros en combatir el Ébola en África. Fueron a Italia durante la COVID-19. Por eso hay italianos en este barco.”