La representante Salazar defiende haber provocado el hambre de madres y niños en Cuba
Rep. Maria Salazar junto al presidente Donald Trump
Para la representante María Elvira Salazar (republicana por Florida), el sufrimiento de las madres y los niños es un precio que vale la pena pagar por un cambio de régimen en Cuba.
Ayer, a través de X (anteriormente Twitter), celebró la firma de una orden ejecutiva por parte de Trump que amenaza con imponer aranceles adicionales a los países que envían petróleo a Cuba. Salazar, una cubanoamericana de línea dura que preside el subcomité de asuntos exteriores que supervisa la política estadounidense en América Latina, abogó por asfixiar aún más a la isla.
“Este es el momento de detenerlo todo: no más turismo, no más remesas”, escribió Salazar, quien gana 174.000 dólares al año como representante. “Y sí, lo entiendo: es devastador pensar en el hambre de una madre, en un niño que necesita ayuda inmediata. Nadie es indiferente a ese dolor. Pero ese es precisamente el brutal dilema al que nos enfrentamos como exiliados: aliviar el sufrimiento a corto plazo o liberar a Cuba para siempre”.