La ONU debate el bloqueo a Cuba pese a la presión de Estados Unidos
El pasado martes, la Asamblea General de la ONU votó 136 a 9, con 30 abstenciones, a favor de celebrar un debate sobre la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba.
El resultado no fue tan contundente como en la votación anual para condenar el embargo en el período de sesiones de otoño de la Asamblea General de la ONU, donde el número total de votos en contra y abstenciones suele contarse con los dedos de una mano. El modesto cambio de postura respecto a Cuba parece ser consecuencia de la presión estadounidense, con la mayor parte del movimiento proveniente de Europa (16 abstenciones y 3 votos en contra) y América Latina (5 abstenciones y 3 votos en contra). Cabe destacar que Canadá, que históricamente había desafiado la presión estadounidense sobre sus relaciones con Cuba, se abstuvo. Israel, como siempre, votó con Estados Unidos.
Según un cable filtrado del Departamento de Estado obtenido por The Nation,el secretario de Estado Marco Rubio presionó a varios países para que impidieran la celebración del debate. Además, Rubio instruyó a los diplomáticos estadounidenses para que presionaran a los gobiernos anfitriones considerados aliados de Estados Unidos para que criticaran a Cuba durante el debate. Se les pidió a los países no alineados que guardaran silencio, y a los países que tradicionalmente han apoyado el fin del embargo se les informó que "Estados Unidos estará muy atento" a sus declaraciones sobre el tema.
Al final, solo cinco países (Estados Unidos, República Checa, Chile, Costa Rica y Paraguay) se pronunciaron críticamente sobre Cuba, mientras que 43 países condenaron las sanciones estadounidenses, además de las declaraciones en nombre del Grupo de los 77 y China, la ASEAN y el Movimiento de Países No Alineados.
En una sorprendente negación de la realidad, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, insistió en que el embargo estadounidense no existe y, a continuación, procedió a criticar a Cuba por violaciones de los derechos humanos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rebatió estas acusaciones, argumentando que las sanciones estadounidenses desde 2017 han incrementado las muertes por cáncer infantil, mientras que la tasa de mortalidad infantil se ha duplicado con creces. Rodríguez también advirtió que la hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba forma parte de un patrón más amplio, calificándola como "un preludio de lo que podría sucederle a cualquier otro país mañana".
En respuesta a las críticas de Waltz sobre las violaciones de los derechos humanos en Cuba, Rodríguez respondió mostrando fotografías de personas detenidas y asesinadas por agentes del ICE.
“No fue en Cuba donde sucedió esto”, dijo Rodríguez.
La Asamblea General ha votado 33 veces consecutivas para condenar las sanciones estadounidenses contra Cuba, la más reciente con 165 países a favor de ponerles fin.