La Comisión de Derechos de la OEA se suma a la guerra contra los médicos cubanos

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) publicó un informe que, en esencia, respalda la campaña de la administración Trump contra las misiones médicas de Cuba.

El informe, titulado “Derechos laborales del personal sanitario en las misiones médicas cubanas”, describe dichas misiones como “trabajo forzado” y solicita a los Estados miembros de la OEA que abandonen sus acuerdos bilaterales con Cuba en materia de salud.

La CIDH eligió el Museo de la Diáspora Cubana como sede para presentar el informe. El museo es un bastión de sectores cubanoamericanos de línea dura que respaldan la guerra económica de Trump contra Cuba.

Las conclusiones de la comisión refuerzan la campaña de la administración Trump para desacreditar las misiones, como parte del objetivo más amplio de presionar a países para que rompan relaciones con Cuba. Desde el año pasado, Estados Unidos ha logrado presionar al menos a ocho países de Centroamérica y el Caribe para que se retiren de las misiones médicas, poniendo en riesgo la atención sanitaria de miles de personas en la región.

Dos de los comisionados de la CIDH discreparon parcialmente. Roberta Clarke, abogada de Barbados, señaló “serias limitaciones metodológicas”, incluyendo el uso de abusos que presuntamente ocurrieron en Venezuela para generalizar sobre países de la región. Andrea Pochak, abogada argentina, criticó a los autores del informe por negarse a abordar ambigüedades y generalizaciones.

“Teniendo en cuenta la información públicamente disponible que indica que algunos gobiernos de la región podrían estar bajo presión para poner fin a acuerdos de cooperación existentes… el informe debería haber advertido de manera mucho más enfática sobre los riesgos de su instrumentalización con fines distintos a los declarados por la CIDH al visibilizar esta situación de derechos humanos. Esto es especialmente relevante considerando la fuente de financiación que hizo posible la elaboración de este informe”, escribió Pochak.

Para saber más sobre cómo la CIDH parece haber sido instrumentalizada por la administración Trump, consulte nuestro artículo “La OEA cede una vez más ante la presión de Estados Unidos”.

Previous
Previous

Cientos de mujeres cubanas se movilizan contra el bloqueo de EE.UU.

Next
Next

Médicos afroamericanos denuncian el costo humano del bloqueo