Estadounidense busca tratamiento contra el alzhéimer en Cuba pese al bloqueo

Cuando Ben Grosscup, músico y activista residente en Massachusetts, supo que su madre padecía alzhéimer, recurrió a Cuba en busca de ayuda.

Grosscup viajó a La Habana para conseguir NeuralCIM, un tratamiento cubano contra el alzhéimer que ha mostrado resultados prometedores para ralentizar la progresión de la enfermedad.

Nuestro documental El sueño de Teresita (Teresita’s Dream) cuenta la historia de la científica cubana, la doctora Teresita Rodríguez, quien contribuyó al desarrollo del tratamiento mientras cuidaba de su propia madre, también enferma de alzhéimer.

NeuralCIM no está disponible en Estados Unidos y, dada la hostilidad de ese país hacia Cuba, es poco probable que esta situación cambie en un futuro próximo. Sin embargo, personas de Estados Unidos y de otras partes del mundo viajan a la isla para recibir el tratamiento ellas mismas o conseguirlo para sus familiares.

Bill Blanchet, médico de Colorado, atiende a más de 70 pacientes que toman el medicamento.

“En Estados Unidos hay siete millones de personas que deberían recibir este medicamento”, afirmó Blanchet en una entrevista que le realizamos este año en La Habana. “Estoy viendo con mis propios ojos, en mi propia consulta, mejoras sostenidas en estos pacientes, y los resultados son realmente inspiradores”.

Grosscup asegura que su familia mantiene la esperanza de que el tratamiento pueda evitar un deterioro más grave del estado de su madre.

Sin embargo, lo que comenzó como una búsqueda profundamente personal también lo obligó a comprender de una manera distinta las consecuencias de la política estadounidense hacia Cuba.

“Siempre he visto a Cuba desde la perspectiva de un activista solidario. Pero este es un caso en el que resulta extraordinariamente evidente que la política de bloqueo está perjudicando a mi propia familia”, afirmó Grosscup.

La capacidad de Cuba para producir NeuralCIM y otros medicamentos se ha visto limitada por la guerra económica del Gobierno estadounidense contra la isla.

“Ahora mismo hay un bloqueo petrolero, y eso limita el nivel de producción que puede alcanzarse aquí. Cuba no tiene forma de satisfacer la demanda mundial de tratamientos contra el alzhéimer con su capacidad de producción actual”, señaló.

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