Cuba afirma que el embargo de EE. UU. causó US$8 mil millones en daños en un año

En un hospital de maternidad en Cuba, la anestesióloga Dra. Yudmila Rodríguez Verdecia describe lo que sucede cuando falla la electricidad durante una operación.

“La cirugía no se puede detener. Hemos tenido que seguir operando bajo la luz de las linternas de los teléfonos celulares”, afirma en el último informe anual de Cuba a las Naciones Unidas.

El gobierno cubano calcula que la guerra económica estadounidense provocó 8.083 millones de dólares en daños entre marzo de 2025 y febrero de 2026, lo que eleva su estimación del coste acumulado de la política estadounidense desde la revolución cubana de 1959 a 178.700 millones de dólares.

Mira la explicación del ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, sobre los daños.

Además del embargo que lleva seis décadas en vigor, el informe señala una red de restricciones financieras, la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, la Ley Helms-Burton de 1996 y un bloqueo petrolero de facto que restringen el acceso a bienes y servicios esenciales.

Licet Rodríguez Alonso, que acompaña a su hijo Diego entre Villa Clara y La Habana para recibir tratamiento oncológico, afirma que la escasez de combustible provocada por el bloqueo petrolero estadounidense le preocupa y le hace temer que su tratamiento no pueda continuar.

“Diego está recibiendo radioterapia, pero no hay combustible”, dice. “¿Cómo van a funcionar esas máquinas?”

Otros suministros médicos ya se encuentran en Cuba, pero no pueden llegar de forma fiable a los pacientes. Según el informe, más de 30.000 niños no han podido recibir las vacunas a tiempo debido a que la escasez de combustible ha interrumpido el transporte refrigerado, dejando los medicamentos retenidos en almacenes.

La falta de combustible también afecta a la producción de alimentos. Durante la temporada agrícola que finalizó a principios de 2026, el riego funcionó un promedio de solo dos horas al día, en lugar de las 16 horas necesarias, según el informe.

Mientras tanto, los organismos de la ONU citados en el informe describen interrupciones en los envíos de más de 2.900 toneladas métricas de ayuda alimentaria y suministros médicos por valor de 630.000 dólares.

Las navieras Hapag-Lloyd (Alemania) y CMA CGM (Francia) dejaron de aceptar nuevos envíos a Cuba tras la orden ejecutiva de Trump del 1 de mayo, en la que amenazaba con "sanciones secundarias" a las empresas extranjeras que hicieran negocios con entidades cubanas incluidas en la lista negra.

El informe también señala los obstáculos para la compra y el mantenimiento de equipos médicos. Debido a las restricciones de pago y las amenazas de sanciones, el precio de los equipos de endoscopia Olympus de fabricación japonesa es diez veces mayor en Cuba que en otros países latinoamericanos.

Empresas como Baxter Healthcare (EE. UU.) y Vitalmex Interamericana (México) se negaron a seguir trabajando con Cuba, citando el bloqueo, mientras que las bombas cardíacas fabricadas en Estados Unidos siguen estando "fuera del alcance" de los niños con afecciones cardíacas graves.

El informe describe además la escasez de máquinas Braille en funcionamiento para estudiantes ciegos. Mientras tanto, los estudiantes sordos no pueden acceder a implantes cocleares debido a componentes rotos o a la falta de baterías.

Lea el informe completo AQUÍ.

Previous
Previous

Candidato al Senado de EE. UU. por Ohio visita Cuba y critica el bloqueo

Next
Next

Rubio sanciona un banco y empresas petroleras y mineras cubanas