Cine comunitario en La Habana mantiene sus proyecciones pese a los apagones
En el barrio Colón de La Habana, los residentes han encontrado una manera de distraerse de los apagones nocturnos.
Cada fin de semana, la documentalista cubana Gloria Rolando Casamayor reúne a personas de su comunidad para una proyección de cine. Su vecino, Raúl, instala el proyector portátil de Gloria, un regalo del ministro de Cultura de Cuba, en una calle que, debido a una particularidad en la disposición del cableado eléctrico subterráneo, sigue teniendo electricidad aun cuando el resto del barrio queda a oscuras.
“Nos entretiene cuando se va la luz”, dijo María Cecilia Pérez León, miembro de la comunidad.
Las proyecciones de Rolando rinden homenaje a una tradición que se remonta a la década de 1960, cuando el gobierno revolucionario de Cuba envió camiones equipados con proyectores de 35 milímetros por toda la isla.
Hoy en día, ella lleva esa tradición a su propio barrio.
“Todo lo que aporte cultura a la comunidad es positivo”, dijo. “La gente ya está lidiando con apagones y otros problemas. Así que esta es una pequeña contribución para hacerles la vida un poco más fácil”.