El Ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, anunció la semana pasada que su país cerrará su embajada en La Habana. Cuba lamentó la decisión, expresando su “sorpresa y decepción”, ya que ambas naciones han mantenido relaciones ininterrumpidas por más de un siglo. Prévot atribuyó la decisión a la forma en que la “diplomacia se está volviendo más transaccional” y cómo “las guerras arancelarias y comerciales nos obligan a repensar nuestra red de socios para diversificar nuestro ámbito de acción e influencia.”