¿Realmente las Fuerzas Armadas de Cuba guardan miles de millones en el extranjero?

Entrevista con la economista Emily Morris

Agosto 29, 2025

A principios de este mes, el Miami Herald publicó un artículo en el que aseguraba haber obtenido un “tesoro de documentos contables secretos” que probarían que GAESA, el conglomerado controlado por los militares cubanos, acumulaba 18 mil millones de dólares.

La periodista del Herald, Nora Gámez Torres, construyó una serie de amplias afirmaciones sobre estos hallazgos, presentados como un descubrimiento explosivo. Según ella, GAESA estaría acumulando riqueza “a expensas del pueblo cubano” y “exprimiendo al Estado” de fondos que podrían destinarse a salud, energía y alimentos.

Desde entonces, sectores duros del exilio cubano en EE.UU. han citado el artículo para justificar la guerra económica de la administración Trump contra Cuba y exigir sanciones más severas.

Pero aquí está el detalle: no está nada claro que GAESA esté guardando 18 mil millones —ni algo cercano a esa cifra. Para llegar a ese número, el Herald se apoyó en supuestos muy débiles.

Nos sumergimos en los números y en el reportaje del Herald junto a Emily Morris, investigadora honoraria asociada en el Institute of the Americas del University College London. Morris estudia la economía cubana desde hace más de tres décadas y ha trabajado en el Banco Interamericano de Desarrollo y en la Economist Intelligence Unit.

Esta entrevista ha sido editada por motivos de claridad y concisión.

Examinando el reportaje del Herald

Antes de entrar en el artículo del Herald, ¿puede explicar qué es GAESA y por qué es tan importante?

GAESA es un conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas de Cuba. Fue creado en los años noventa, durante el colapso económico tras la caída de la Unión Soviética, conocido como el “Período Especial”. La idea era que oficiales militares con formación en prácticas empresariales dirigieran empresas estatales de manera más eficiente en un contexto de grave escasez y crisis económica. Desde entonces, GAESA ha crecido enormemente y hoy es un conglomerado de gran tamaño. Es claramente importante porque administra muchas empresas que juegan un papel significativo en la economía cubana. Además, no es transparente: el público no tiene acceso a detalles sobre cómo operan estas compañías.

¿Qué opinión le merece el artículo del Herald y los 22 “documentos secretos” que afirma haber obtenido?

El Herald publicó cuatro tablas elaboradas por ellos mismos que supuestamente muestran los activos y pasivos de GAESA, sus ventas y utilidades, y sus contribuciones al presupuesto estatal en 2023 y 2024. Pero no hemos visto ninguno de los estados financieros originales, ya que el Herald no los publicó y no sabemos con certeza si los documentos son auténticos. Solo existe una captura de pantalla borrosa de un balance de marzo de 2024 que lista los activos de GAESA. A partir de esa hoja de cálculo, el Herald concluyó que los activos totales en dólares de GAESA eran 17,9 mil millones en marzo de 2024, y que 14,5 mil millones estaban supuestamente en cuentas bancarias de GAESA. Pero no está en absoluto claro que ese sea el caso.

Desglosando las cifras

¿Los documentos demuestran que GAESA tenía 18 mil millones de dólares en efectivo guardados, como afirma el Herald?

No, no lo parecen. Cuando observamos el único documento original disponible —la captura borrosa— no está nada claro que las cifras en las columnas de “USD” sean realmente valores en dólares. Algunas columnas dicen CUP (pesos cubanos) y otras dicen USD. El Herald asume que la columna “USD” representa dólares estadounidenses, y de ahí obtiene la cifra de 17,9 mil millones para los activos totales de GAESA en marzo de 2024. A primera vista esto podría tener sentido, pero hay varias razones para dudar. En el sistema contable cubano, incluso cuando los ingresos se reciben en divisas, los estados financieros oficiales presentan esas cifras convertidas a CUP al tipo de cambio oficial. Además, no tendría sentido mezclar monedas de diferente valor y sumarlas como si fueran equivalentes. El balance tiene una columna de “TOTAL” que suma las cantidades de las columnas “USD” y “CUP”, lo que indica que todas representan montos en una sola moneda: pesos cubanos. Y si se mira el encabezado de la captura borrosa, se indica claramente que la moneda usada en todo el estado, incluidas las columnas marcadas como USD, son pesos cubanos. Si ese es el caso, entonces la columna “USD” representaría los activos en dólares de GAESA convertidos a pesos, probablemente al tipo oficial de 24:1. Así, los activos totales de GAESA no serían 17,9 mil millones de dólares, sino 17,9 mil millones de pesos, lo que equivale a 746 millones de dólares. Y en lugar de que GAESA tuviera 14,5 mil millones en sus bancos, tendría 603 millones.

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Evaluando las afirmaciones

El Herald concluye que GAESA se ha convertido en un “gobierno en la sombra” que está “exprimiendo al Estado de los fondos que podría invertir en salud, energía y alimentos”. ¿Podría ser cierto?

No hay nada en los datos publicados que respalde eso. Nada en el balance ni en las tablas indica que GAESA esté “exprimiendo” al Estado. Esa es una conclusión precipitada. Los datos solo muestran los activos de GAESA, no que se esté desviando dinero del Estado.

El Herald cita al economista Pavel Vidal, quien sugiere que GAESA ha asumido de manera informal el papel de banco central del país y que los supuestos 18 mil millones en activos serían las reservas internacionales de Cuba. ¿Es posible?

Sería especulativo afirmar que GAESA guarda las reservas de Cuba basándose en esta información, especialmente considerando las dudas sobre los datos, que sugieren que los montos en dólares son una fracción de lo reportado por el Herald. El nivel de las reservas internacionales de Cuba es un secreto oficial. Cuando trabajaba en la Economist Intelligence Unit, mis colegas y yo teníamos que estimarlas para poder calcular la calificación de riesgo de Cuba en el modelo de la EIU. Preguntaba a funcionarios del Banco Central, pero me decían claramente que era información clasificada. Las cifras en esos informes siempre eran estimaciones (y se señalaban como tales), construidas a partir de la evidencia disponible.

¿Por qué la información sobre las reservas de Cuba no es pública? ¿Es normal?

No, no es para nada normal. Cuba es un caso excepcional porque sus circunstancias lo son. Las finanzas se mantienen en secreto porque se manejan como un asunto de seguridad nacional, dado que Cuba enfrenta esfuerzos constantes de EE.UU. para forzar un cambio político mediante sanciones económicas.

¿Y en el caso de GAESA? ¿Por qué también debe ser confidencial?

Es lógico que empresas estatales cubanas dedicadas al comercio internacional operen a través de entidades offshore cuyos detalles se mantienen confidenciales, no porque quieran escapar a los auditores gubernamentales, sino para evitar sanciones de EE.UU. Esto ciertamente limita la rendición de cuentas, pero no necesariamente significa que no haya supervisión estatal. De hecho, aunque el Herald afirma que las cuentas de GAESA están fuera del alcance de los auditores del gobierno, el estado financiero publicado en la captura tiene un encabezado del Ministerio de Finanzas y Precios, lo que indica que sí existe algún nivel de supervisión civil sobre las finanzas de GAESA.

Ya sea que GAESA tenga miles de millones o incluso cientos de millones de dólares en efectivo, dada la falta de transparencia, ¿no podrían funcionarios corruptos desviar esos fondos para su beneficio personal?

El Herald cita a economistas que sugieren que la falta de transparencia facilita la corrupción, lo cual es un riesgo real. Pero estos documentos filtrados no ofrecen evidencia concreta de corrupción. Y si ese supuesto “acumulado de efectivo”, como lo llama el Herald, se estuviera desviando para enriquecer a una élite o para fortalecer desmesuradamente al ejército (o ambos), luego esperaríamos ver pruebas claras de una clase de funcionarios cubanos extremadamente ricos o de un aparato militar enormemente bien equipado. Pero no hay señales de ninguna de esas cosas, y mucho menos en la escala que se sugiere.

¿Por qué GAESA no abre simplemente sus libros para responder a estas críticas?

Creo que las autoridades cubanas son conscientes de que necesitan la confianza pública si quieren tener alguna posibilidad de sobrevivir políticamente a la actual crisis, y no ayuda que la población sepa que existen estas poderosas empresas estatales valoradas en millones. Pero el gobierno cubano está en un dilema. Con la amenaza de sanciones estadounidenses cada vez más duras, la necesidad de mantener en secreto las transacciones internacionales es mayor. No tiene otra opción que recurrir a compañías offshore, cuya utilidad depende de mantener en confidencialidad los detalles de sus operaciones. La falta de transparencia ciertamente es negativa para la rendición de cuentas y abre espacio a la especulación y la tergiversación, como parece ser el caso aquí. Pero no creo que el gobierno tenga mucha alternativa.